viernes, 26 de junio de 2009

Al fin de la batalla





Levantarse antes que todos, preparar el desayuno general, salir corriendo a trabajar, luchar a brazo partido como (con) todo el mundo, esquivando el trafico correr a casa para preparar algo y comer rapidito, atender a la familia, empacharse de tele hasta dormir y mañana lo mismo. ¿Quién dijo que el ingreso de las mujeres a la vida laboral nos haría más felices? ¿y que crecer hasta ser adultas es lo mejor que nos podía psuceder? ¿quién me contó el cuento del matrimonio, los hijitos y el hogar-dulce-hogar? ¿Tú, mujer-felizmente-casada-con-hijitos, eres más feliz? Yo no entiendo por qué nos encantamos tanto cuando una de las nuestras nos muestra el anillito de compromiso, ¿por qué hacemos alharaca con el vestidito blanco y la entradita a la iglesia?. ¿Será verdad que somos tontinas? Mmmm

domingo, 21 de junio de 2009

FELIZ DIA


Con pesar y algo molesto, el taxista de esta mañana me lo confirmó: “Es que, señora, el día del padre no se siente tanto…como el día de la madre”. Sí pues, todavía somos un país con el síndrome del padre ausente: cantidades de demandas de alimentos, familias abandonadas, mujeres haciendo de padres y madres, niños y niñas no reconocidos. Machismo puro ejercido para el control, goce y la des-vinculación con lo femenino y sus resultantes, que (ojo amigo taxista) hace que la figura materna y las expectativas sobre ella crezcan, no siempre a nuestro gusto, que heroínas a ese precio, mejor: ¡colabora varón!.
Pero también están aquellos que llevan su paternidad como todos unos patriarcas, cumpliendo, protegiendo celosamente e imponiendo su autoridad por encima de todo diálogo y cercanía. Y estamos las hijas e hijos que con suerte hemos crecido con un padre presente pero desdibujado, ninguneado, marginal, con el que sólo nos reencontramos, ya adultas/os para tan sólo aceptarlos y quererlos, que socialización, sistema, carencia de modelos...ya el tiempo pasó.
Mientras que las mujeres hacemos crecer la vida, parimos y amamantamos, la paternidad es siempre adoptiva, vínculo asumido o no sobre la vida que engendró, como dice R. Lerner. Por eso quizás su complejidad y su dificultad para quienes hacen de ella una elección y un compromiso amoroso.
Pero como que ya es tiempo de ver mayores esfuerzos para renovar los viejos roles que tanto les molestan (machos proveedores, normativos, fuertes), se necesita verlos más en los consultorios pediátricos, escuelas de padres, asumiendo su parte de responsabilidad en la desnutrición y mortalidad infantil, vamos amigos formen sus Clubes de Padres, organicen sus marchas y reivindicaciones, hagan terapias, no sientan culpa, conversen de pañales,exijan publicidad de detergentes dirigidas a Uds. pues ¡qué lisura...qué poco reconocimiento!

viernes, 19 de junio de 2009

Frases célebres







Soy una abuela erótica



"Soy abuela. ¿Y qué? Una mujer es mujer antes que madre, abuela, tía, casada o soltera. La vida es un viaje del que hay que aprender y a mi edad espero haberme enterado de algo. Ser una muñequita boba a estas alturas me parecería irresponsable y patético". (Ornella Muti, diva del cine italiano)

martes, 16 de junio de 2009

Por más propaganda que le hagan mi marca de crema no sirve,  no le hizo un pelo a la arruguita que tengo bajo los ojos. Ay, quiero desaparecer el espejo para no tener que darme cuenta de todas mis imperfecciones. ¿Por que sera que me miro tanto? La verdad, no puedo dejar pasar un espejo sin mirarme. Las lunas de los carros tambien sirven y los vidrios laminados en algunos edificios, ¡son lo máximo! Ciertos ascensores tienen espejos por los cuatro costados, ¿qué te parecen?. A mí me encantan. Por ejemplo es excelente si me encuentro con uno de esos cuando estoy camino a alguna entrevista. Un dia me dí cuenta que no me había depilado las cejas y se me estaban metiendo a los ojos, qué asco, saqué la pinza para arrancarlas en un toque, pero en eso subió alguien y ya no pude, ¡qué roche! Tampoco es cuestión que se den cuenta que te estás mirando no?¿Por qué no? Si me lo preguntas no eres mujer. Toda mujer sabe que no se debe notar todo el esfuerzo que haces para estar regia, tiene que ser como si tú fueras así todo el tiempo. Mi mami, por ejemplo, un dia escogió llevar el pelo enrulado, jajaja, y nunca más dejó que se le note que es lacia. Ahora que hablo de esto, estoy recordando una lista de cosas que tengo en situación de urgencia (uf) : mandarme "hacer" las uñas de las manos y los pies, depilación de cejas, bozo, axilas, piernas, brazos y linea del bikini (no es temporada pero siempre hay un porsiacaso no?), poner al día el tinte de mi pelito, hidratar codos y rodillas, la limpieza profunda del cutis (¿no ves que ya es invierno?), renovar mi perfume... mejor no sigo, ya me deprimí. En realidad, odio tener que estar siempre bien compuesta y arregladita, mamaaaaaaa, ¿por qué me hiciste mujer?

lunes, 15 de junio de 2009

Hogar dulce hogar



Estaba entre las noticias de hoy: una de cada nueve mujeres casadas o convivientes de entre 25 y 44 años sufre de depresión y una de cada 10 padece de ansiedad generalizada en Lima, las preocupaciones económicas y de salud de los hijos y del esposo son las principales causas de estrés de las mujeres casadas, el 40% de ellas considera el suicidio como una forma de acabar con sus conflictos.
Constato aquello que voy encontrando en mujeres que voy conociendo, y que yo misma he experimentado en algún o muchos momentos : miedo, depresión, vulnerabilidad, hiperactividad, anorexia, gula, pánico, rabia, ira (expresada y contenida) y sobre todo CULPA, por cansarnos, por trabajar o no, por sentir o no, por ser firmes o no, por ser muy emotivas o muy duras, por estar flacas o muy gordas, por ser poco o demasiado inteligentes, en fin, por ser infelices a despecho de la Virgen María, los días de la madre y de tanto amor que damos o recibimos y/o pese a cada latido, diente, pasito, risa, logro, receta de cocina, flor, orgasmo y goce experimentados.
En mi historia de madre he amado y siguo amando profundamente, no he odiado a nadie, lo que sí he odiado es mi "condición femenina”. Resultado de nuestro libre albedrío, karma , destino, patriarcado o violencia simbólica?, lo cierto es que el hogar (espacio privilegiado de circulación de los afectos) nos enferma tarde o temprano y luchar por mantener nuestros espacios y estar contentas, uff ¡agota.!¡
Ilustración tomada de: http://sexoporchicas.blogspot.com/search/label/Fotograf%C3%ADa.

sábado, 13 de junio de 2009

Hacer el amor, con otrooooo


Rebuscando papeles para encontrar uno que se me oculta hasta ahora, encontre un artículo que habla de las emociones. Dice que hay que vivirlas completitas, y luego dejarlas ir, es decir cuando quieren irse, y que eso ocurre de todas maneras cuando uno quema el combustible emocional por completo.

Hum, me dije, la pena o el miedo, la ira y la desesperanza? yala, yala yala, ya las conozco, las he atravesado varias veces, en busca de no se qué, de algo que no terminó de darse. ¿Cual me falta? Masticaba la pregunta en algun lugar del alma, cuando sucedió, ¡sucedió! Fue anteayer, entre el gentío. Alguien tocó una flauta, a su lado un tambor, mi corazón se estremeció, mis pies querían acercarse. Eran unos músicos, entregados a sus ritmos, no miraban a nadie. La atmósfera se hizo diferente, ya no era el día común y gris, ni los pensamientos pedestres de cada-minuto, ahora había una fascinación, un encanto en el aire. Olvidé lo que estaba haciendo en ese sitio. Una vocecilla me dijo "no descuides tu cartera", pero esta vez no le hice caso, "no importa, puedo vivir sin la billetera y el celular". Me quedé pegada. Se me movían los pies y las caderas, algo se me estaba entrando, algo me llenaba de gozo. Los músicos se me antojaban recios hombres de facciones finas y sensuales, toda yo me abría a esa música a esos hombres, a ese momento que me gobernaba con mano firme y me llevaba por terrenos desconocidos. Despojada de mi, empecé a bailar lo que ellos me daban en sus notas, sin importarme que se me desarreglaran las ropas o los pelos. Según mi incómodo marido, no pasó mucho tiempo, pero yo sentí que fue todo lo necesario para experimentar la entrega más deliciosa de la vida. Al terminar la pieza, los músicos se fueron sin mirar atrás, a la mujer que acababan de hacer feliz. Ah, cuánto los amé

viernes, 12 de junio de 2009

¿Rehacer mi vida?

Rehacer mi vida?Alguien tímidamente me preguntó estos últimos días si no había pensado "rehacer" mi vida. Sé que tal vez tuvo la mejor de las intenciones, pero sin evitarlo mi piel se erizó toda, tuve que raspar el suelo para contener mi impulso de saltarle encima y hacerle tragar sus ofensivas palabras. "Rehacer", me suena a "Hacer Bien" algo que "Hice Mal"... a enmendar el camino. Me pongo a pensar que tal vez esa no sea la verdadera intención de la gente sino mi lectura prejuiciosa desde esta otredad de hembra solitaria. Pero me sigue dando vueltas la frasecita... -insisto e indago- por qué me molesta tanto... Creo que no es la palabra en sí, ni el deseo de "Enmendar tu Vida" es decir que no te quedes sola, triste, frustrada, impar... Eso no me molesta. Lo que me molesta es que crean que no he "Rehecho mi vida" solo porque no tengo una hombre a mi lado... sí mi vida está "hecha" y "rehecha" -por así decirlo- tal cual está: SOLA en la madriguera, sin macho que me gruña o ladre, ni prole sangre de mi sangre. Ahora sí estoy furiosa.

miércoles, 10 de junio de 2009

Cambio de piel






Miro caminando por la calle a dos cachorras jóvenes, creciendo. Casi puedo sentir sus feromonas, viendo sus cuerpos moverse en la búsqueda, preparándose para un encuentro real o imaginario. Las miro y recuerdo… me recuerdo… Donde estarán esas horas, esas urgencias, esa ansiedad, ahora que las pieles han cambiado, ahora que han pasado tantos años. No me ha llegado la tranquilidad del no deseo, más bien extraño el deseo y tener un objeto de deseo.

Foto tomada de http://barradelabios.spaces.live.com/

lunes, 8 de junio de 2009

De regreso a casa




He vuelto. Mis pasos necesitan zapatos nuevos...los que tenía ya no me sirven. He vuelto a cruzar calles, subir cerros, sentir el viento y la lluvia en mi cara. Mis palabras brotan fácilmente, me siento cómoda con la distancia y no temo no volver. Será que el otoño y el invierno me son más propicios, que ese olor a tierra mojada me conmueve y me trae a casa, a esa casa mi cuerpo abandonado más de una vez. He vuelto.